Según la Wikipedia, El miedo es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano.
Todo el mundo sabe que hay mucha gente que utiliza el miedo como arma de control. A veces esta justificado su uso, como en campañas de la dirección general de tráfico o en las de prevención contra la drogadicción. Lamentablemente, casi siempre su uso está en las manos incorrectas.
Dos grandes maestros en el uso del miedo son la política y la religión. En muchos países manejan el temor para controlar a la población, eso sí, sean mas o menos falsos, con argumentos factibles. Todo lo contrario que la religión, cuyas armas de atemorizar son más propias de cuentos de hadas. Aún así hay gente con auténtico pánico ante la idea de que sus pies desnudos se posen sobre el suelo de brasas de un infierno abarrotado de rojos, homosexuales y Walt Disney.
Luego están las técnicas mafiosas y barriobajeras para inducir miedo. Es lógico tener miedo como respuesta ante amenazas de extorsionadores o de intolerantes con determinados estilos de vida o color de piel. Existe una amenaza real y un miedo que provoca repercusiones físicas y mentales.

Aunque parezca mentira, el mundo de la informática no se libra del miedo. Hay gente realmente atemorizada por la idea del ataque de virus o intrusiones que permitan espiar por la webcam todo lo que hacen y dicen. He conocido gente que padece mucho esas cosas y cada vez que me topo con un caso así me encabrono.
¿Hasta que punto es lícito aprovecharse del temor de alguien para ganar dinero? Todas las reglas de la ética apuntan a que es algo miserable. Pero así lo hacen muchas compañías de software de “seguridad”. Se podría pensar que realizan un trabajo similar a la de los fabricantes de alarmas y puertas blindadas. Símil que descartaría ya que, trasladándolo a la realidad… ¿de qué sirve construir puertas de hierro para casas de paja?
Si realmente te preocupa la seguridad y la integridad de tus datos. ¿Por qué seguir lanzándose a la piscina de los tiburones blancos con un bañador de panceta? Y es aquí donde encontramos otro miedo. El miedo a ir a contracorriente, el miedo a escoger lo desconocido. ¿Podría culpar al sistema? Seguro, en última instancia el usuario no es el que tiene la culpa de su elección. Una elección, por cierto, que le lleva a vivir con miedo y a pagar a los extorsionadores a cambio de protección.
Se que no tendría que preocuparme por ellos, al fin y al cabo yo he hecho uso de mi libre albedrío. Pero, en el fondo, me duele cada vez que me encuentro con gente atormentada por ese temor innecesario y me puede mi vena evangelizadora.
Escúchame. No tienes por qué vivir con miedo.
Qué me dice...
El caso es que a mí no me pareció...
Otro tópico, ley de vida, a ninguno nos...
No puedo estar más de acuerdo....
La quería ver, pero después de leer...
Dona, pa gastar un descompte del cine...