Dieciséis velas (Sixteen Candles)

Samantha «Sam» Baker (Molly Ringwald) tenía unas expectativas diferentes de su decimosexto cumpleaños. Sus padres, absortos por la inminente boda de su hija mayor, se han olvidado por completo del aniversario de Sam. Su casa esta invadida por sus abuelos y un estudiante asiático de intercambio. Por si fuera poco, ha perdido una nota en donde confiesa su amor por Jake Ryan (Michael Schoeffling), uno de los chicos más populares del insituto. Jake, en realidad, es el que le ha robado la nota a Sam, enterándose así del lugar que ocupa en el corazón de la joven y empieza a interesarse por ella. Por otra parte, Ted es un novato geek (Anthony Michael Hall) obsesionado por mojar pan pero con especial predilección con Sam. Para colmo, ese día hay baile en el instituto y la chica no tiene pareja. Definitivamente, los 16 años no han empezado demasiado bien para Sam.


Molly Ringwald tiene bien claro para quien trabaja

Con «Dieciséis velas» empiezo un ciclo de John Hughes, el cual realizó varias películas populares durante los 80, en una época en la que se podían mostrar pechos en comedias familiares sin que supusiera un escándalo. El trabajo de este director ha tenido cierta trascendencia y ha dejado huella en el genero de comedia. Esta, supuso la ópera prima de Hughes y cabe decir que el resultado es bastante interesante. El cine adolescente de Hughes esta bastante lejos de lo que podemos encontrar hoy en día. Para empezar, el encanto de la película reside en la figura de Molly Ringwald una actriz lejos de un estándar de belleza y atractivo físico que logra perfectamente que nos creamos al personaje de Samantha Baker, una chica corriente.


Ringwald y Anthony Michael Hall

El eje de la película es el triángulo formado por Ringwald, Hall y Schoeffling pero el papel de este último es meramente testimonial, pasivo y consigue dejarnos indiferentes mientras que el personaje del geek logra toda la empatía y hace que avance la historia. Como primer trabajo, no esta nada mal. La historia, aunque aparentemente convencional, no aburre. La banda sonora es idónea, tanto la música new wave compuesta por Ira Newborn como las canciones de Thompson Twins o Annie Golden, popular en aquella época por su papel de Jeannie en «Hair«.
Como curiosidad, en esta película podemos ver a unos jovencísimos hermanos Cusak (John y Joan) interpretando roles menores.


Ringwald y Schoeffling. ¿Os suena esta escena?

Tal vez no pase a la historia del séptimo arte pero es un referente claro para un genero de cine que ha ido progresivamente en decadencia .

Enlaces relacionados

Review en The 80s Movie Rewind
En Wikipedia

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