Silent Hill

Harry Mason y su hija, Cheryl, se encuentran en la carretera que lleva al pueblo de Silent Hill. Cuando están entrando a la localidad, una niña se cruza delante del vehículo. Harry consigue evitarla pero pierde el control y acaba estrellandose. Cuando vuelve en sí, se encuentra en el pueblo, rodeado de niebla, y su hija Cheryl anda desaparecida. Persiguiendo lo que parece una sombra de su hija, Harry se adentra en Silent Hill para descubrir el mundo bizarro en el que se verá envuelto.

Silent Hill es una de esas espinitas que se te clavan. Como ese libro tan famoso que tienes que leer o esa película que la historia del cine se ha encargado de ponerla en un pedestal y que todavía no has visto. Completando este título de Konami, me he quitado esa espinita.

Mientras la saga Resident Evil llevaba unos años enfervorizando a fanáticos de la creciente ola de juegos survival horror, un señor llamado Keichiiro Toyama presentó la idea del pueblo fantasma y la compañía le dio bola. Como resultado, se inició una de las sagas más exitosas y aclamadas del mundo del videojuego, y fue Sony la que se llevó el gato al agua incluyendo el título en su catálogo de juegos para Playstation.

Numerosas críticas lo tachaban de pseudo Resident Evil y de ser lanzado para competir con este en un claro intento de «pillar cacho». El tiempo lo fue poniendo en su lugar y, quien decidía probar el juego se encontraba con algo completamente diferente. A pesar de tener al terror como base, Silent Hill es conceptualmente muchísimo más elegante que sus rivales mata-zombies. Apelando al terror psicológico, utiliza acertadamente recursos como la niebla y la oscuridad trasladando a la mente una sensación de perpetua amenaza.

Claro que algunos decían que la niebla y la oscuridad era una excusa para facilitar el trabajo a la precariedad gráfica de la consola de Sony. Y es que Silent Hill explota al máximo las posibilidades de la primera Playstation con entornos enteramente en 3 dimensiones y unos gráficos que, aún hoy, son capaces de impresionar si gozamos del título en una PSP.

Pero la experiencia del juego no sería lo mismo sin la excelente banda sonora de Akira Yamaoka, el cual ha sabido imprimir tal carisma a sus composiciones que, con el tiempo, ha llegado a tomar las riendas de la producción en las nuevas historias del pueblo fantasma.

¿Se le puede reprochar algo a este juego? Tal vez se eche de menos un poquito más de profundidad en los personajes, algo de lo que se encarga de enmendar el universo que se creó a raíz del éxito. Yo ya me he convertido en fan de la saga gracias a mi PSP, plataforma encomiable para disfrutar clásicos de PSX. El juego es muy corto así que vale la pena que os deis un paseo por Silent Hill.

Enlaces relacionados
En Gamespot
En Meristation.

En luen.org
Silent Hill, la película

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