Ayer murió Zelda Rubinstein, recordada por su papel de Tangina Barrons en Poltergeist, una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Imagino que se habrá reencontrado con la pequeña Heather O’Rourke en el otro plano.

Una pequeña gran actriz que la mayor parte de su vida estuvo luchando como activista por los derechos humanos, en especial los de la “gente pequeña”. También hacia campaña de prevención sobre el SIDA y de soporte a los homosexuales. La pobre estaba conectada a un soporte vital desde hacia unos meses con fallo pulmonar y renal. Que te vaya bien por la luz Zelda, y recuerda, por si acaso, que la salida está en el culo de Meg.

Artículos relacionados

Cisne Negro (Black Swan)
I Spit On Your Grave
TRON Legacy