God of War: Ghost of Sparta

god-of-war-ghost-of-sparta-box-artKratos acaba de derrotar a Ares y ocupa el trono de Dios de la Guerra. Pero, antes de meterse de lleno en la vida olímpica, decide poner en orden su pasado y partir a la búsqueda de su hermano Deimos, separado de él por los dioses cuando eran infantes.

«God of War» impreso en la carátula de un juego, es garantía de que va a ser la leche. La segunda incursión de Kratos en la PSP, también de la mano de Ready at Dawn Studios, pasa el listón de la franquicia sin pestañear y logra un título superior a «Chains of Olympus«, añadiendo mejoras que ya se encontraron en «God of War III» como nuevos movimientos y una tercera barra asociada a un poder, en este caso, las cuchillas llameantes. A parte de eso sigue siendo exactamente igual en lo que a jugabilidad se refiere, aunque en esta ocasión apenas hay puzzles y los que hay son muy fáciles. En fin, que es más de lo mismo pero… ¿quien se cansa de comer una buena paella?

Cronológicamente, «Ghost of Sparta» está situado entre los acontecimientos de «God of War» y «God of War II«. La historia nos brinda mucho más feedback del espartano, enriqueciendo su figura invitándonos a conocer su infancia y a su madre y hermano. Entre las localizaciones que nos brindan esta vez, se encuentran la mismísima Atlantis (si, Kratos la hundió), el Templo de Poseidón y el Reino de Thanatos, la divinidad que personifica la muerte y que mantiene prisionero a Deimos.

El juego no es mucho más largo que la primera entrega de PSP, pero no deja de tener, al igual que los anteriores, una gran re-jugabilidad. Total, juegazo con todas sus letras.

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