I Spit On Your Grave

Jennifer Hills (Sarah Butler) es una joven escritora que busca la tranquilidad que le puede proporcionar una cabaña perdida en las montañas. Pero si eres joven, te vas a una cabaña perdida y estás en una película proyectada en el festival de Sitges… pues ya sabes lo que te toca. No son zombies, ni vampiros, ni fantasmas… algo mucho peor: rednecks. Un grupo de locales se cuela en la cabaña de Jennifer, una cosa lleva a la otra y la pobre acaba muy mal. Afortunadamente logra escapar (y con esto te he contado ya la mitad de la película) y tiempo después vuelve con sed de venganza.

I spit on your grave se trata de un remake, o más bien recibe inspiración, de una película homónima de 1979 que recogió bastante infamia en su momento por llamarse inicialmente «El día de la mujer«. Todos coinciden que esta «versión» es mucho mejor que la anterior pero su acogida crítica ha sido bastante modesta tirando a mala. La premisa es muy simple pero tarda demasiado en arrancar. Le sobran minutos tanto de premisa como de agresión pero en este último caso se puede entender si se quiere justificar las barbaridades que la Jenni les hace a los paletos en el tramo final de la película.

El problema de esta película ha sido intentar abanderarse con tintes feministas, la fecha de estreno en EEUU coincidió con el día internacional de la mujer. Mal vamos por ahí. Polémicas a parte, y mirándola como un simple thriller, me pareció una película que cumple su cometido correctamente pero tarda en hacerlo. Vamos, que la película se proyectó en una maratón nocturna de Sitges y me imagino a la gente durmiendo durante los primeros 45 minutos. Eso sí, una vez explota la trama, es capaz de mantener el interés. Por lo menos, no deja de intrigar saber el cómo y cuando de la venganza. La historia se deja algunos cabos sueltos pero, en fin, no es tan fiero el lobo como lo pinta la crítica.

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