Half-Life 2

Gordon Freeman, en hibernación durante años por designio de un misterioso hombre con un maletín, es colocado en un tren rubo Ciudad 17, una de las varias ciudadelas fortificadas sede de la gestión de la Tierra por parte de La Alianza Combine, una fuerza militar cuyo origen reside en otra dimensión. La ciudad esta regentada por el Dr. Wallace Breen, antiguo director de Black Mesa, la instalación científica en la Freeman trabajaba y lugar en el que se originó el desajuste dimensional abriendo la brecha que produjo la entrada de razas alienígenas. Concebida más como una carcel, Ciudad 17 cuenta con un movimiento de resistencia liderado, entre otros por el Dr. Eli Vance, su hija Alyx será de gran ayuda en la misión de Gordon de derrocar al Dr. Breen e impedir que sus contactos con los alienígenas sean fructíferos.

No lo he comentado por aquí, hasta ahora, pero soy un ávido usuario (luenkun) de la plataforma Steam en su versión para OS X, todo un revulsivo al potencial gamer de los usuarios de Mac. Valve no sólo es la compañía responsable de la plataforma sino la que revolucionó la capacidad narrativa en el mundo de los FPS, a finales del siglo XX, con la primera entrega de la saga Half-Life. Desgraciadamente, este no está disponible para OS X pero sí la secuela que aquí trato, lo que la convierte en la primera secuela que juego sin haber completado el título anterior, el cual juro completar algún día vía Wine en la partición de Linux.

Volviendo al main subject, Half-Life 2 supuso un salto de calidad en la tecnología de Valve en lo que respecta a su motor Source, todavía utilizado ampliamente. Jugar a Half-Life 2 a día de hoy, más de 6 años después de su lanzamiento, a 1080p y con sus características gráficas a tope puede dejar técnicamente a la altura del betún a algunos de los títulos consoleros de los últimos años. He de confesar de que poseo el título en 360 pero al final me he decantado por jugarlo a la antigua usanza, ratón en mano, y he disfrutado las 15 horas que cuesta llegar hasta el final, todo ello sin interrupciones de cinemáticas ya que, de principio a fin, todo ocurre en «plano secuencia». Uno de los fuertes del motor source son sus físicas, algo que en el juego se usa de maravilla en la inclusión de puzzles, algunos bastante enrevesados, que tendremos que resolver para ayudar a Gordon a sortear obstáculos. Sin duda una característica rara en los FPS actuales.

De Half-Life 2 se dijo, en su momento, que era el mejor juego que había salido jamás, cosa que corroboró IGN el año pasado nombrándolo el mejor juego de la pasada decada. Esto puede ser más o menos discutido, pero hay que reconocer que el viaje que ofrece Valve con este juego es inolvidable, una experiencia obligatoria para los videojugadores.

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