Prince of Persia: Las Arenas Olvidadas (HD)

Algún tiempo después de los acontecimientos de Las Arenas del Tiempo, el principe se dirige al reino de su hermano Malik para encontrárselo bajo ataque. Utilizando sus habilidades se cuela en el castillo y trata de reunirse con su hermano. Cuando lo hace, este se encuentra refugiado en la cámara del tesoro del Rey Salomón en donde se encuentra encerrado un ejercito sobrenatural invencible. Malik tiene la intención de utilizar dicho ejercito para repeler el ataque pero, rompiendo el sello que lo contiene, lo libera con resultados nefastos. El ejercito ya tiene a su lider, el demoniaco Ratash. Malik y el principe se reparten el sello en dos mitades, mientras que la parte del principe le otorga los poderes de la benévola Razia, la parte de sello de Malik hace más fuerte a la par que maligno a su poseedor. El príncipe, una vez más, intentará deshacer el entuerto y rescatar del ejercito de Ratash tanto a su hermano como a la ciudad.

La coletilla HD del títular hace referencia a la versión del juego que apareció el año pasado para las consolas chanantes y PC, de historia y mecánica completamente diferentes al resto de juegos homónimos aparecidos en la otras plataformas. El juego fue lanzado coincidiendo con el debut cinematográfico de la franquicia bajo el sello Disney, sin embargo no tiene nada que ver con la película más allá del atuendo del príncipe. Pero hablemos del juego…

Prince of Persia: Las Arenas Olvidadas (A.K.A. The Forgotten Sands), es el intento de Ubisoft de devolver la saga a sus años gloriosos tras la acogida modesta que tuvo su intento de reboot allá por 2008. El resultado aquí es diferente al de entonces, pero tampoco parece cumplir las expectativas a pesar de ser un título bastante correcto.

Una de las taras que residen en el título son las descafeinadas batallas que, aunque cuentan con muchos más enemigos en pantalla, son más simplonas y fáciles incluso aquellas con enemigos que triplican en altura a nuestro héroe. Si a eso le añadimos la corta duración del juego, tenemos un título que se digiere más rápido que un «flash» en verano ya que la historia no es precisamente densa.

A lo largo del juego uno acaba rindiéndose a él. Gráficamente el juego sobresale, y me atrevería a decir que para usar el mismo motor gráfico que la saga Assassin’s Creed obtiene mejores resultados. Claro que no es lo mismo trabajar en un mundo abierto que en escenarios concretos. El juego nos ofrece momentos dignos de postal y la ambientación sonora y el impecable doblaje ayudan a redondear el apartado técnico. Pero por supuesto, lo que nos mantiene pegados al mando es el plataformeo, que aquí añade a la ecuación los originales poderes de Razia. El poder estrella es el de congelar el agua para usarla como columnas, paredes o barras para lograr seguir avanzando. El segundo poder característico es el de invocar trozos de escenario del pasado, aunque está bastante desaprovechado al limitarse a una única ubicación concreta del juego. La combinación de los dos poderes añade mucha vida y diversión a la experiencia del parkour persa.

Mi mayor reto en el juego fue conseguir un logro que consistía en saltar 30 veces desde la cabeza de un enemigo a la de otro, no se si eso dice mucho a favor del juego pero,  en definitiva, Las Arenas Olvidadas ofrece, a pesar de lo mencionado, un agradable paseo por bellos palacios con buena jugabilidad y dedicado desarrollo.

Si queréis leer más, aquí tenéis otro análisis más extenso.

Artículos relacionados