They’re coming to get you, Barbara

Es lo que le decía el actor Russell Streiner a Judith O’Dea en el clásico de George A. Romero, Night of the Living Dead. Por supuesto, el joven se lo decía para divertirse, para meter miedo a su hermana, pero al final creo que todos sabemos como acabó la cosa. La amenaza era real. Lo mismo pasa en nuestro país y salgo de este hiatus de escritura en el blog para comentarlo.

Llevamos muchos meses diciendo nuestro particular «they’re coming to get you, Barbara» hablando del inminente cambio de riendas políticas a favor del Partido Popular. ¿Quien no ha oído eso, entre risas, de «pues ya verás cuando llegue el PP«?. Pues, prácticamente, ya esta aquí. Es real. Y nos vamos a cagar patas para abajo mientras ellos nos mean desde encima. Peculiar cadena escatológica que refleja a la perfección la actualidad económica y social. Y lo peor es que no solo no tenemos para comprar papel para limpiarnos el culete, si no que tendremos que darles las gracias por dejarnos comer la mierda por un módico precio. Por que la situación es esta: ellos no tienen soluciones, ellos lo que tienen es dinero y cochazos. Están forrados y miran por el bienestar de los de su clase social y la de todos aquellos que comparten sus rancios valores. Mientras ellos y los suyos no vean amenazado su obsceno nivel de vida, al ciudadano medio que se la pique un pollo.

No voy a hablar del PSOE por que dicen que está mal hablar feo de los muertos. Mientras, el PP dice que van a ganar gracias a la mayoría, que todos quieren sumarse al cambio. ¿Quién es esa mayoría? ¿Los que van por ahí diciendo «es que todos son los políticos iguales«? ¿O tal vez los que realmente creen que «el PP nos va a dar trabajo?». Decía el dramaturgo Henrik Ibsen , en su obra «El enemigo del Pueblo» (cuya adaptación del Aula de Teatre Carles Pons recomiendo encarecidamente),  que «la base de nuestra sociedad está corrompida por la mentira«. Nada más cierto, la mayoría no necesariamente tiene por qué tener la razón. Y si alguno de derechas, católico y apostólico me dice lo contrario que me responda si tenía razón la mayoría al salvar a Barrabás en lugar de a Jesucristo.

El futuro pinta negro. Un meteorito de dimensiones apocalípticas se precipita sobre el planeta Derecho Constitucional y no tenemos a Bruce Willis a mano. Ni siquiera a un triste Steve Buscemi. Lo único que podemos hacer nosotros es votar. Por muy desencantados que estemos con la clase político, vota, no te diré a quien tienes que votar, sólo que no lo hagas ni a los que nos han jodido, ni a los que nos van a joder más. Opciones hay, busca la tuya. Vota.

Como me entere yo de que no has votado y, luego, vas por ahí diciendo lo mal que estamos, te juro que de la hostia que te pego te va a girar la cabeza tan rápido que ríete tú de los neutrinos.

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