Sobre la movida de megaupload…

Seamos sensacionalistas por una vez y hablemos de la polémica suscitada por el cierre de megaupload. Bueno, hablaré yo (o más bien escribiré) y vosotros lo leéis si os place. En primer lugar diré que me parece mal que se cierren webs, pero la desaparición de megaupload, y por extensión megavideo, no me da la más mínima lástima y no veo el tan proclamado abuso que ve toda la gente. Este escrito está por encima de la decisión del F.B.I. de cerrar el portal. De no haberse producido el cierre seguiría pensando lo mismo, que es lo que expongo a continuación, a riesgo de tirarme piedras encima

Pongamos un ejemplo, si yo subo a YouTube un cortometraje de Pixar, los responsables del estudio le dicen a YouTube. «Oye, quita eso que es nuestro, no le hemos dado permiso a ese fulano para que lo suba y queremos que la gente lo vea comprando la película«. Inmediatamente YouTube lo cierra y nos envia un email diciendonos que no nos pasemos de listillos. De lo contrario, si yo subo el mismo corto a megavideo, Pixar les dicen lo mismo, que lo quite, y megavideo dice «Bueno«, pero salen 15 copias más y ante la insistencia de Pixar, este les reitera «No soy yo, son los gremlins«. Encima, megavideo pone publicidad e invita a la gente a que les pague para verlo en bucle durante más de 72 minutos, llegando a amasar una fortuna. Amén de las webs parasitarias, como SeriesYonkis, cuyos creadores no tienen un pelo de tonto pero los ingresos que recibían sus portales hacen pensar que su afán de compartir no era tan comunista. ¿Qué harías tú en lugar de Pixar?

El uso de estos portales se han extendido por el factor vagancia de la gente, por ver las cosas a tiro de click (o unos cuantos clicks cerrando propaganda de casinos y pilinguis). A mi opinión, ver películas a través de megavideo era de cutres (ya, ya salió el snob). Donde esté un buen releaser torrent de películas en alta calidad y el XBMC que se quite todo lo demás.

Uno de los argumentos que se ven últimamente en Twitter versan sobre los usos legales de la web. «Es que tenía archivos personales, como fotos y trabajos«. No se vosotros pero a mi no se me ocurriría darle mis fotos personales a Ahmed, el que te esta vendiendo una copia en screener de la última película de Adam Sandler.

Desde aquí reivindico el uso del P2P. Yo me compro una película de Pixar, me la ripeo y la comparto desde mi ordenador a través del protocolo BitTorrent. Estamos en el mismo caso de la copia de la cinta de cassette. Es una copia para consumo propio que la comparto con amigos. Millones de amigos, vale, pero no dejo de compartir sin animo de lucro. En ese caso Pixar solo puede mirarnos con odio pero no le damos argumentos para emprender acciones legales, mas que nada porque nos mantenemos en el margen de la legalidad.

En resumen: Compartir SI. Dejar copias a terceros para que las gestionen como quieran (y de paso llenarse los bolsillos) NO.

P.D. Antes de que me lo echéis en cara. Si, aquí tengo enlaces de cosas que he subido a Rapidshare.

 

 

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