Zenkai Girl (全開ガール)

Ayakawa Wakaba (Yui Aragaki) lleva toda la vida esforzándose para salir de la pobreza y convertirse en una exitosa abogada. La joven ve como sus ambiciones se hacen realidad al lograr entrar a trabajar en el popular bufete de abogados Samejima Sakurawa. Pero la primera tarea que Shoko Sakurawa (Hiroko Yakushimaru), la jefa del bufete, encomienda a Wakaba es cuidar de su hija, Hinata (Kanon Tani). Ofuscada por tener que hacer de niñera lo paga, camino del jardin de infancia, con Shota (Ryo Nishikido), padre adoptivo de un compañero de clase de Hinata, Pitaro (Serai Takagi). Wakaba encuentra a Shota irritante, pero la sencillez y bondad de este, romperá los esquemas de la abogada novata.

Zenkai Girl (se podría traducir como Chica «a todo gas») fue el dorama por el que Fuji TV apostó para el tercer trimestre del pasado 2011, año fructífero para su protagonista másculino Ryo Nishikido (quien ese año también protagonizo la notable Inu wo kau to iu koto). En esta ocasión estamos ante la enésima comedia romántica pero, en mi opinión, bastante fallida. Con un esquema totalmente con tufo a pre-fabricado, las situaciones presentadas en esta serie son bastante absurdas, y no me refiero a situaciones absurdas a servicio del humor, me refiero a la situación personal de cada uno de los personajes y las relaciones entre ellos. Todo en este dorama resulta sumamente infantil y no precisamente por los pequeños protagonistas secundarios que, a su vez, tienen algo de peso. El modo de tratar las relaciones personales resulta un poco mongolo y frívolo, pero me niego a atribuirlo a la sociedad japonesa. He visto doramas y pelis niponas en el que se tratan las relaciones de una manera realista, algo que aquí no ocurre en absoluto.

A la joven actriz Aragaki (por cierto también es cantante y tiene algún single simpático) no le basta la belleza para imprimir en el espectador empatía hacia el personaje y no tiene el carisma que tiene Hiroko Yakushimaru, la única actriz que destacaría junto al desparpajo de los niños que, no se como se lo montan los japos, siempre son un elemento que resuelve muy bien. Nishikido no destaca, hace su trabajo y poco más, tampoco es que el guión sea un caramelo para un actor.

En definitiva, drama visible cuyo cometido no pasa de matar el tiempo. Lo puntuo con un Meh.

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