Super Mario Galaxy

La resaca de Super Mario 3D Land hizo que desempolvara mi wiimote para completar Super Mario Galaxy, el debut de Mario en la, por el momento, última consola de sobremesa de Nintendo. Se que llego casi 5 años tarde, pero aquí estoy para lanzar elogios al mejor juego de Nintendo Wii. Por lo menos el mejor de los que tengo constancia. Si me equivoco, corregidme por favor.

La sinopsis la imagináis, ¿no? La búsqueda por la secuestrada princesa Peach lleva a Mario al espacio, quien contará con la ayuda de la princesa Estela, quien ofrece su nave observatorio a Mario para llegar al centro del universo, lugar en donde Bowser retiene a la princesa Peach. Antes, Mario deberá recoger estrellas para obtener energía suficiente para ir accediendo a nuevas galaxias y sus correspondientes estrellas. En total necesitaremos 60 estrellas para llegar al final. O lo que es lo mismo, superar un mínimo de 60 niveles. Aunque, para los que quieran exprimirlo, cuenta con 120 estrellas. Una vez conseguidas, se puede jugar con Luigi para optar de nuevo a esas 120 estrellas. Los niveles combinan lo mejor de la jugabilidad 3D con algunos (aunque no demasiados) momentos en 2.5D que dejan patentes las fuentes de las que sigue bebiendo el fontanero.

Shigeru Miyamoto y Yoshiaki Koizumi consiguen revolucionar la franquicia de Mario y logran innovar con la introducción de los cuerpos celestes con su propia gravedad. Eso significa controlar, en la mayor parte de ocasiones, a un Mario que camina “boca abajo”. Una vez logras acostumbrarte, ya estas listo para enfrentarte a uno de los mejores juegos de plataformas de todos los tiempos (suck it “Soniqueros”). El control se realiza mediante el nunchuk junto al wiimote, el uso del sensor del cual permite recoger trozos de estrella, la auténtica moneda de cambio en este juego, apuntándolos directamente sobre la pantalla. El uso de diversos trajes le dan su vidilla. Mi preferido es el de abeja, pero hay muchos otros, tanto clásicos como nuevos. Lo único negativo es el control del traje de muelle.

Aunque Nintendo Wii sea humillada por las especificaciones técnicas del resto de consolas de la actual generación, Super Mario Galaxy cuenta con un apartado técnico que planta cara con muchísima dignidad, incluso en las pantallas planas actuales. Los “dientes de sierra” no son un problema para captar la belleza plástica con la que cuenta. Belleza ensalzada por la bellamente orquestada banda sonora de Koji Kondo y  Mahito Yokota.  A pesar del carácter infantil del juego, los personajes no dejan de ser graciosos. Localización española incluida, en la que no han escatimado en utilizar diferentes acentos de la geografía española para determinados personajes. Los robotitos tienen acento andaluz y el jefe de los pingüinos “habla” como Mariano Rajoy, que no impide que, en conjunto, todo el elenco del juego resulta entrañable.

Un clásico contemporaneo que debe ser jugado si o si. Toma 9,5.

P.S. Os dejo el análisis en blogocio.

P.P.S. Siguiendo el efecto retroactivo, me hice con una copia de Super Mario Sunshine de GameCube. Proximamente…

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Un comentario en “Super Mario Galaxy

  1. Me ha gustado mucho que a pesar de ser humillada técnicamente sea un juego que plante cara, y es que acaso no es eso lo más importante? La técnica no hace la obra.
    Aunque a mi me parecía difícil de jugar, (para mi torpeza intrínseca), me gustaría intentarlo.

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