Misfits (Temporada 3)

Fuuu, fuuuuuuuu. Aquí estoy quitando telarañas del blog para hacerle sitio a una pequeña reseña de la tercera temporada de Misfits. Que si, que hace tiempo que la hicieron, pero yo no la he visto hasta hace practicamente dos días. Después de dos temporadas de éxito, la serie volvía sin su personaje más carismático, el díscolo Nathan, después de que Robert Sheenan decidiera abandonar la serie para intentar hacer las américas. La solución de los productores del canal E4 fué introducir a un personaje nuevo, Rudy. El personaje interpretado por Joe Gilgun peca de tener un carácter demasiado parecido al de Nathan, e incluso podría parecer que los guiones estuvieran ya escritos antes de la marcha de Sheenan. A pesar de todo, el trabajo de Gilgun es bastante sólido y en ningún momento se hecha de menos al desertor.

Con Nathan fuera de circulación, el punto de mira se pone sobre Simon (Iwan Rehon) y su progreso en la conversión a superheroe viajero del tiempo, mientras lidia con su relación con Alisha (Antonia Thomas) . El traficante de poderes del especial de navidad, Seth (Mathew McNulty) se convierte en personaje recurrente gracias a sus flirteos con Kelly (Lauren Socha) y el bueno de Curtis (Natahn Stewart-Jarret) se convierte en Ranma 1/2.

Los 8 capítulos de los que consta la temporada son bastante irregulares, aunque entretenidos todos ellos, hay un par que argumentalmente son bastante incosistentes incluso para una serie de ciencia ficción y fantasía. Pero en general no es tan mala como la pintaban, se deja ver gracias a ese punto de auto-parodia que genera, sobretodo en lo que respecta a  los monitores de la condicional y al hecho de librarse de cadaveres, como quien tira un papel a la papelera, durante toda la serie.

Misfits ha perdido fuelle pero cumple su cometido. Ahora habrá que estar atento a la brutal reforma de reparto de cara a la siguiente temporada.

 

Artículos relacionados

Un comentario en “Misfits (Temporada 3)

  1. Temporada raruna la verdad. Y el caso es que la esperaba raruna porque no estuviera Nathan, pero el caso es que tampoco se nota demasiado su ausencia, es que han escrito guiones muy raros.
    De todos modos, coincido que para las merendolas cuando tienes el cerebro frito de estudiar es muy entretenida.

Deja un comentario