Kaseifu no Mita (家政婦のミタ)

Han pasado dos meses desde la muerte de la mujer de Keiichi Asuda (Hiroki Hasegawa). Con cuatro hijos a su cargo, Keiichi decide poner orden en su vida y seguir hacia delante contratando a una asistenta, Akari Mita (Nanako Matsushima), para que le ayude con las tareas de casa. Mita excede todas las expectativas de eficiencia pero poseé un aire frio y un halo de misterio que despierta la curiosidad de los jovenes de la familia Asuda. Yui (Shiori Kutsuna), Kaito (Shuto Ayabe), Kakeru (Taishi Nakagawa) y Kii (Miyu Honda) intentarán descubrir los motivos del peculiar comportamiento de su nueva ama de llaves quien parece acatar cualquier clase de orden sin contemplar las consecuencias morales de esta.

Dentro de todos los doramas de corte naturalista que he visto, probablemente este Kaseifu no Mita («Mita, la asistenta») es el más bizarro de todos por el planteamiento de tener a disposición a una persona que lo mismo te hace una tortilla que, si se lo ordenas, se carga a quien quieras.  Por si fuera poco, los miembros de la familia tampoco hacen demasiadas señales de cordura metiéndose en situaciones capaces de extraer un «what the fuck» a cualquiera con dos dedos de frente.  El formato de drama familiar esta bastante enfrentado con algo que está más cercano a una película de Takashi Miike. A Mita le piden, asesinatos, secuestros, palizas, sexo, interpretar a fantasmas, que se queme a lo bonzo y otras lindezas que se quedan en agua de borrajas porque se trata de una serie para todos los públicos.

La serie tuvo bastante éxito en Japón y creo que la gran parte de culpa la tiene Nanako Matsushima, una actriz queridísima por los nipones que ya fué la yamato nadeshiko por excelencia de principios de siglo, a parte de ser la cara que representó internacionalmente el auge del terror oriental al protagonizar Ringu (The Ring). La verdad es que «la Nanako» es la mayor baza de la serie con una interpretación difícil en un personaje que puede parecer plano pero que está lleno de sutilezas. A parte de ella, la única actriz que da el callo es la joven Shiori Kutsuna ya que el resto del reparto es bastante sosainas, sobretodo Hasegawa.

A pesar de todo, Kaseifu no Mita se deja ver pero no comparto ni entiendo el éxito que ha tenido. A los de «El Pozo de Sadako» les gustó más, pero yo lo dejo en… meh. 6,5.

Artículos relacionados