En el encuentro hispano-luso de teatro espontáneo y playback theatre del pasado noviembre, conocí estas estructuras que planteamos incorporar en nuestras siguientes sesiones. Me he permitido “teorizarlas” también por si resulta de utilidad a alguien de la comunidad hispanoparlante ya que hay muy poco material al respecto en nuestro idioma.

Estructura del caminante.

Esta estructura la aprendí de Alejandra Barbarelli y Rocío Alzueta de la compañía Impronta Teatro Espontáneo de Madrid.

Nº de participantes: 5

Preparación: El narradador o narradora escoge al actor o actriz que cogerá el rol de protagonista. A la señal de “Veamos” todos los actores y actrices se levantan. El o la protagonista ocupará el centro del escenario y el resto se dividiran ubicándose a ambos lados del escenario.

Ejecución: El o la protagonista comenzará a simular que camina sobre el mismo sitio, el resto irá interviniendo uno a uno planteando estímulos en forma de sonido, una palabra, una frase, interacción física o con algún elemento (p.ej. arropar al protagonista con una tela, atarlo con una cuerda o lo que nos sugiera el contexto de la historia). Es importante que estas intervenciones sean breves, dejando un pequeño tiempo al protagonista para gestionar el estímulo, también brevemente, antes de reemprender la marcha, además podrá verse afectado o afectada por estos, cambiando el ritmo de su marcha o variando su estado de ánimo.

Cosas a evitar: Atosigar al caminante a base de estimulos demasiado continuos y superpuestos. Desequilibrio del espacio escénico entre los actores y actrices que proponen los estímulos.

Estructura de “cabaret”

Bueno, en realidad no se llama así pero me he permitido rebautizarla debido a la potente imagen inicial que se plantea con el juego de las sillas y las posiciones. Doy gracias a Cristina Domínguez de la sevillana TransCrea por dármela a conocer.  Ella, a su vez, la aprendió de colegas de playback theatre de Italia.

Nº de participantes: Todos los actores y actrices.
Modalidad: Coreográfica sin palabras.

Preparación: El narrador o narradora no escoge protagonista. A la señal de “Veamos” todos los actores y actrices se levantaran a la vez, daran media vuelta, cogeran la silla o cajón, completaran la vuelta y se dirigiran a un punto del escenario buscando equilibrio espacial con el resto de sus compañeros. Cuando lleguen a ese punto, situaran la silla o cajón de la manera que quieran y adoptarán una figura estática vistosa y ubicados de manera en la que, en la medida de lo posible, vean a todos sus compañeros. Durante la ejecución de la estructura no modificarán la posición de la silla o cajón

Ejecución: Los actores y actrices realizaran, uno a uno, una ronda de propuesta de movimiento. Dicho movimiento será una interpretación subjetiva de cada actor y actriz y consistirá en una secuencia corta de movimiento. No se establecerá el orden de intervención, este nacerá de la escucha entre los participantes. Una vez finalizada la ronda individual, realizarán una coreografía conjunta y simbólica sobre la historia narrada. Durante la ejecución de esta, cualquiera podrá adquirir cualquier rol, ya sea de protagonista o antagonista, tomando la responsabilidad de hacerlo evidente a sus compañeros y compañeras quienes honrarán la decisión. Al finalizar la coreografía de la historia, los actores y actrices volverán a la posición estática inicial.

Epílogo: Jardín de las estatuas. El conductor acompañará al narrador o narradora en un paseo entre los actores quienes ofrecerán una frase cada uno pertinente a la historia.

Cosas a evitar: En la ronda individual, no clarificar el inicio y el final de cada movimiento. Estos han de estar bien marcados por el actor o actriz. No escuchar al grupo ni respirar con este durante la coreografía de la historia.

Lo dicho, espero que os sirvan y estad pendientes del futuro del teatro aplicado valenciano. 😉

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