Iron Man

Tony Stark (Robert Downey Jr.) es un excéntrico millonario y magnate de la industria armamentística. En pleno viaje a Afghanistan para promocionar sus nuevos misiles Jericó, es secuestrado por un grupo integrista y obligado a construir una réplica de estos. Sin embargo, Stark fabricará una armadura metálica para huir. Atormentado por las consecuencias de su mercadería decide retirar los juguetes bélicos del catálogo de Industrias Stark. Su socio Obadiah Stane (Jeff Bridges) no opina lo mismo y tras apartar a Stark de las decisiones de la empresa, intentará apoderarse de su última creación.

Trás el bajón de Spiderman 3 y los monumentales bodrios de Ghost Rider y Los 4 Fantásticos y Silver Surfer, hacía tiempo que no veía una película basada en el universo Marvel que realmente valiera la pena. El director John Favreau hace un buen trabajo con el guión de Mark Fergus y Hawk Ostby, ambos nominados al oscar por el guión de Children of men, esa joya de la ciencia ficción contemporánea.

Iron Man cuenta con una argumento justo y sin alardes, dejándola como una carta de presentación ya que la historia no da para más y se queda completamente abierta. Aunque también hay que reconocer que todo es un poco previsible. Si vais a verla no cometáis el mismo error que yo y quedaros hasta después de los créditos para conocer a Nick Furia con el rostro de Samuel L. Jackson.

El reparto encaja a la perfección, Robert Downey Jr. recrea a un Tony Stark magnífico mientras que Jeff Bridges queda como un némesis comedido dentro del Iron Monger. Hay que reconocer que los años le sientan estupendamente a Gwyneth Paltrow y ya no tiene la cara de pánfila que mostraba en sus inicios. Como chica de comic, no queda nada mal.

Una de las cosas que chirrían un poco es la más que patente presencia publicitaria en el film. Tony Stark trabaja en su casa con Apple mientras que en la empresa donde se venden armas, todos calzan un Dell. Si quieres una hamburguesa, nada como las de Burger King. Y no olvidemos que Iron Man puede hacer volar tanques, pero no tiene nada que hacer con un Audi. En fin… tanto CGI se ha de subvencionar de alguna manera, ¿no?

De todas maneras, si tenéis espíritu comiquero, no os la podéis perder.

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