Alegría en el Dia de la Música

Es lo que se dedico a repartir Antònia Font en un conciertaco de dos horas y cuarto en el Greenspace de Valencia. Al final no sonó tan mal como me esperaba en el recinto. Sobretodo por la orquesta, la idea de reunir a músicos de cámara en una nave industrial es un poco tontuna. El concierto resultó una delicia ya que todo el mundo se lo pasaba en grande incluidos los músicos.

Creo que para un músico de clásica participar en espectáculos como el de Antònia Font debe de ser una gozada. Solo he trabajado una vez en un espectáculo con orquesta y el director musical era un tanto tirano, se pasaba los ensayos gritando duramente, ante cualquier error, a los músicos (e incluso a los no-músicos). Alguien debería haberle dicho ese hombre que la música suena mas bella cuando el que toca el instrumento lo hace con una sonrisa. Aunque haya errores. Me acorde de ello viendo el gran contraste ofrecido el sábado en el Greenspace. Vi a un puñado de músicos disfrutando de lo lindo con sus pentagramas.

Pues eso, que viva la música y que viva Antònia Font. Wa yeah!

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