Hellraiser IV: Bloodline

La historia arranca en el siglo XXII. El Dr. Marchant (Bruce Ramsay) se encuentra en una estación espacial estudiando la “configuración del lamento”. Una caja creada por un antecesor suyo en el siglo XVIII lo que provocó que la maldición de los cenobitas estuviera siempre vinculada a su sangre y descendencia. Cuando los militares toman la estación espacial para arrestar al científico por actividades ilegales, este les contara el pasado de su familia y la importancia de retener a los cenobitas a buen recaudo. Por supuesto el terror se adueñará de la estación espacial.
Otra entrega más que explota sin ton ni son el icono de Pinhead, interpretado una vez más por Doug Bradley. Esta vez las pretensiones van por la ciencia ficción y las meta historias con la configuración del lamento. Tanto bandazo de un lado para otro le quita consistencia a la película, en el caso de tenerla, claro. Eso sí, los cenobitas siempre quedan resultones, sobretodo los gemelos.
Se vuelve a presentar a Pinhead, otra vez, como un jefazo del infierno, malo, muy malo, y ademaś con el poder de crear cenobitas. Lo único que aquí ya no indigna pues el trabajo sucio se hizo en Hellraiser III por parte de un Peter Atkins que no supo mantener el listón en esa película y que en Hellraiser IV ya termina por enterrarlo. Curiosamente, tras ese fracaso, el guionista decidió probar suerte y saco de la manga el guión de Wishmaster, que también ha terminado en saga y con exactos resultados.
A la dirección dos nombres: Kevin Yagher y Alan Smithees. Para el primero fue su opera prima y también última película, después del chasco centró su carrera en el maquillaje de FX. Para Smithees solo supuso un cambio de medio ya que era y sigue siendo un director habitual de telefilmes. Por supuesto nadie ha visto ni sabe nada de Clive Barker dentro de este tinglao.
Lo mejor de la película es su corta duración, poco más de 70 minutos obviando los créditos.












Qué me dice...
El caso es que a mí no me pareció...
Otro tópico, ley de vida, a ninguno nos...
No puedo estar más de acuerdo....
La quería ver, pero después de leer...
Dona, pa gastar un descompte del cine...