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Canción de Hielo y Fuego: Choque de Reyes

PELIGRO DE SPOILERS. Si no lo has leído, no sigas.

La muerte del rey Robert Baratheon y la ejecución de Eddard Stark por parte de Joffrey Lannister Baratheon provocan el caos y la fragmentación del reino. Robb Stark se proclama rey en el norte mientras que los hermanos del fallecido rey Robert, Stannis y Renly encabezan sus respectivas huestes para reclamar el trono que dicen que les pertenece ya que consideran que los supuestos hijos de Cersei son fruto de una relación incestuosa con su hermano Jaime. También la casa Greyjoy tiene ansias de poder y, por otra parte, Daenerys Targaryen intenta buscar medios para cruzar el charco y unirse a la batalla por el trono dejado por “el Usurpador” Baratheon. Vamos, que empieza la partida de Risk mientras al otro lado del muro se prepara una gorda.

Choque de Reyes es la secuela inmediata de Juego de Tronos y el segundo libro de Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin en el cual ocurren demasiadas pocas cosas para las mas de 800 páginas de las que consta. Entre esas cosas las más destacables se encuentran el exilio de Arya y los malabarismos que tiene que hacer Tyrion Lannister con el estropicio que ha hecho el cretino de su sobrino en Desembarco del Rey.

La trama de Daenerys es muy sosa, y se podría resumir en “+ Hola, ¿me das barcos? – No. + Hola, dame barcos que tengo dragones. – No.” y así sucesivamente. Los personajes nuevos más molones (a mi parecer) son Brienne de Tarth y los hermanos “comerranas” Jojen y Meera. Davos es un personaje muy interesante y Martin presenta a Melissandre con demasiada importancia para lo poco que hace (básicamente sacarse sombras del chumino). Por otra parte sorprende la manera en la que Theon Greyjoy acaba liándola parda.

En fin, es un poco estupido y frustrante hablar de solo un trozo de una historia que parece alargarse hasta el infinito (o unos cuantos libros más) así que, en realidad, no se puede juzgar demasiado. Simplemente diré que me gusta por donde van los tiros, ahora a por la Tormenta de Espadas.

Game of Thrones (Temporada 1)

Ojo, si no has visto la serie o leído el libro, igual te enteras de cosas que no quieres.

Por fin hemos acabado de ver la primera temporada de Game of Thrones, se ve que Canción de Hielo y Fuego sonaba más a culebrón venezolano que a un… erm… culebrón medieval. Quien a estas alturas no sepa que se trata de la adaptación del primer libro de la canción gelido-pírica de George R. R. Martin, merece ser juzgado por Jeoffrey Lannister Baratheon. Y ahora es cuando voy yo y suelto el topicazo de marras: si te has leído el libro, esta serie sabe a poco.

Ahora no se, no me sale, hablar de esta serie sin compararla con el libro pero cabe decir que se trata de una adaptación notable a la cual le falta un cacho para considerarse sobresaliente. Canta mucho la ausencia de batallas restando componente épico a la serie, que mala es la crisis, no se como se las arreglaran para la segunda temporada. Y hay sexo… mete y saca metido con calzador, parece que HBO tiene que realizar, como los japoneses, su fan service particular. La escena en la que Petyr Baelish (Aidan Gillen) cuenta su historia, detalles  importantes para construir al personaje, ambientando una torrida escena lésbica es innecesaria y bastante WTF (nunca mejor dicho). Se puede entender las escenas de sexo en el ámbito de los dothrakis, pero cosas como la mencionada antes o la relación de Renly Baratheon (Gethin Anthony) y ser Loras (Finn Jones) no tienen sentido alguno por mucho que quieras ampliar el público objetivo.

Quitando los reproches, es difícil que uno no se rinda al magnífico reparto que cuenta con muchísimos actores y actrices que se han curtido en la Royal Shakespeare Company de Londres, empezando por el protagonista Sean Bean, mi colega de personaje ya que él también ha interpretado a Ulises (en Troya), pero no tan bien como yo… ¡jojojo! (mentira). Bean, el lord medieval por excelencia en muchas pelis,  interpreta a Eddard Stark, señor de Invernalia, casado con Catelyn Tully (Michelle Fairley) y prolífico padre de dos hijas y cuatro hijos, aunque uno de ellos, Jon Snow (Kit Harington), fruto de un desliz extramatrimonial. A pesar de la diferencia de edad respecto a sus homólogos literarios, los jovenes que interpretan a los Stark hacen un buen trabajo. Tanto los debutantes Maisie WilliamsIsaac Hempstead Wright y Art Parkinson (Arya, Bran y Rickon), como la adolescente Sophie Turner (Sansa) y los jovenes Richard Madden (Robb) y el mencionado Harintong; cumplen perfectamente con la responsabilidad de no defraudar a los lectores de la saga literaria.

Por otra parte están los málditos Malfoy Lannister, los malos de la serie. ¿Todos? ¡No! Un reducto de la familia, llamado Tyrion Lannister (Peter Dinklage), se dedica a trollear a diestro y siniestro a todos los personajes de la serie de manera lo suficientemente convincente para que le premien con un merecidísimo premio Emmy. Grande la labor de Dinklage en la serie, sobretodo zurrando a uno de los personajes televisivos más odiosos junto al elenco de Sálvame, Joffrey Lannister Baratheon. Hasta el actor que lo interpreta, Jack Gleeson, tiene una cara hostiable que hace que adores odiarle. Eso y que también quieras meterlo como Javi en un remake de Verano Azul. Pero no nos metamos con el pobre Joffrey que sus padres también tienen lo suyo. Cersei Lannister (Lena Headey) es la madre protectora y harpía calculadora que vela por los intereses de su familia de manera enfermiza junto a su egocéntrico hermano Jaime (Nikolaj Coster-Waldau), aunque les cuesta conseguir la aprobación de su padre Tywin, interpretado por el gran Charles Dance.

El último eje principal de la trama se construye alrededor de Daenerys Targaryen (Emilia Clarke). Tampoco es que no hayan más frentes abiertos, están las locas aventuras de Jon y Sam (John Bradley) en el muro, pero parece que no le han dado el peso suficiente en esta temporada. Volviendo a Dany, la joven es uno de los personajes más queridos por la audiencia y lectores y objetivamente el más molón ya que pasa de niña puteada a dar ordenes a un ejercito de salvajes, caminar entre fuego y acunar dragones. Conseguir eso vestida como Shakira tiene su merito. Daenerys se consolida como la última de los Targaryen, tras el ridículo espantoso del cabrón de su hermano Viserys (Harry Lloyd), y evoluciona de manera más atropellada que en el libro (tenía que decirlo). Incluso uno puede llegar a pensar que lo de Khal Drogo (Jason Momoa) tiene un punto de síndrome de Estocolmo.

Buf, llevo no-se-cuanto tiempo escribiendo y todavía no he mencionado a muchos de los personajes secundarios que cierran el circo. Son taaaantos personajes y todos lo hacen taaaaan bien, incluso el hermano pequeño de Lily Allen, Alfie, que hace de Theon Greyjoy, personaje clave en la siguiente temporada. También me gusta que hayan cogido a  Natalia “Nymphadora”  Tena para interpretar a Osha.

En fin, niños y niñas, la serie mola mucho pero yo os recomiendo que os leáis el libro.  Y solo para joderos y dejaros con el gusanito os diré que uno de los personajes mencionados en este artículo muere en la segunda temporada (por lo menos durante las 500 primeras páginas de Choque de Reyes).

Winter is coming! :)

Canción de Hielo y Fuego: Juego de Tronos

Os juro que he intentado poner de que va este libro en lugar de estas palabras que estáis leyendo en este primer párrafo de la entrada, pero no he sido capaz. La magnitud épica de la historia y el extenso “dramatis personae” de la obra desbordan completamente mi penosa capacidad de sintesis. Así que, esta vez, os quedáis sin leer una sinopsis.

Probablemente a muchos de vosotros, como a mi, esto os suene a una serie de televisión. Pero en este caso el huevo (de dragón) es antes que la gallina y Canción de Hielo y Fuego: Juego de Tronos es el inicio literario de una saga en la que nunca me habia aventurado. Si, hasta ahora, que hay una serie de marras. Si es que, a veces, estoy hecho un puto mainstream. Pero, hey, todavía no he visto la serie de bittorrent television.

El libro fue la incursión en la fantasía medieval de George R. R. Martin, escritor con barbas blancas curtido en la ciencia ficción pura y dura, al cual el invento le ha salido muy rentable, antes incluso de la serie televisiva, la saga contaba con su propia e importante legión de seguidores. Y yo he caido de cuatro patas con todo el fanboyismo implícito que haga que adore a los Stark y odie a (casi) todos los Lannister, que son muy de derechas.

El secreto del éxito de este libro, a mi entender, reside en la capacidad que tiene este hombre de atribuir carisma a todos los personajes, de una manera que resulta imposible no empatizar con ellos. Ayuda el hecho de que el barbas escriba con una prosa bastante ligera que te lleva suave y ritmicamente por la narración. Eso y el marujeo de telenovela que encierran sus páginas. Por supuesto, no soy crítico literario pero si que se cuando un libro me se me atora y cuando evita que me aburra. Este es de los segundos y prueba de ello es que he devorado en relativamente poco  tiempo las casi 800 páginas del tochaco. Y encima, va el tio y acaba de manera que quieras leer más.

Anyway, el invierno se acerca y yo me voy a comprar la secuela, Choque de Reyes, para pasarlo entretenido. Y ahora, además, es cuando tocará ver la serie. Ale.